Category: lesbiana



Cuando alguien me pregunta porqué celebro el 28 de junio sonrió y le digo que: Pensar que la celebración del 28 de junio solo es importante para la población LGBT es un error muy común que cometemos tanto los heterosexuales como la misma población que festeja. La fiesta del 28 de junio es importante para toda la sociedad colombiana; que puede ver en este tipo de manifestaciones una posibilidad de acercarse a un grupo que muchas veces se nos muestra alejado y desconocido, una oportunidad de hacer amigos y de encontrar una de las paces que necesita el país. No siempre se ha dicho de manera clara que los avances de la jurisprudencia a favor de la minoría no heterosexual hace que sea más fácil llegar a encontrar una de las formas de reconciliación que tanto falta en el país, si Ud. puede vivir sanamente con sus vecinos créame que hará más fácil que al país llegue la paz. Solo cuando el movimiento de diversidad empezó su lucha por el derecho a ser reconocido como familia en Colombia no se había prestado mucha atención a que las familias son diversas y no corresponden solamente a esa idea que tanto las iglesias como el ICBF pretenden normativizar, Colombia es un país de familias diversas así sean heterosexuales. La lucha del movimiento LGBT ha demostrado que, sin violencia y dentro de la legalidad, se puede cambiar al mundo y que este cambio es para un mejor vivir para todos, todas y todes. Así que este 28 de junio no solo es una fiesta gay sino una oportunidad y una ventana de reconocer que en Ud. y en mi hay muchas formas de ser y que podemos caminar lado a lado sin tener que negarnos.


Esta mañana a mi buzón llego un chiste de eso que te envían en cadena, a pesar de su redacción un poco torpe me hizo reír mucho y decidí compartirlo con unos amigos y mi novio en Facebook.

Desde un principio noté que el chiste tenia un sentido un tanto discriminador pero como se trataba de una de esas situaciones ridículas que no se presentarían en la vida real no le preste atención, sin embargo mi sorpresa no fue poca cuando entre las risas de teclado de mis amigos y amigas aparecieron dos o tres regaños por el mal chiste.

Así las cosas, y sin tener nada más que hacer, decidí enviarlo a unos 100 de mis contactos y esperar, el grupo seleccionado tenia de todo menos selección dado que solo copie y pegue en las ventanitas de chat de las personas que tenia en mi listado de contactos, personas entre los 16 y los 65 años, de diferentes lugares del mundo, diferentes grupos sociales y diferentes profesiones, es decir un grupo heterogéneo.

Y las respuestas no se hicieron esperar; de mis 100 mensajes muchos regresaron con el típico Jajaja pero otros tantos me respondían que les parecía ofensivo y excluyente, típico de esperar en un chiste del tipo macabro, lo que más me sorprendió fue que los reclamos no venían todos del sub grupo de activistas sociales o defensores de derechos humanos, muchos de los reclamos venían de personas disimiles y que en general no se conocen ni comparten pensamientos o estilos de vida, aunque la respuesta siempre fue la misma, aunque con distintas palabras, el chiste es ofensivo por lo cual yo no debería replicarlo, debía respetar y salvaguardar el bien de la sociedad.

Este punto fue lo que más me llamo la atención y, de nuevo como no tenia nada más que hacer, me decidí a escribir sobre la forma en que todas y todos parecían asignarle un valor si no moral si ético a un chiste, Cosa curiosa es que a muchos y muchas de estas personas las veo publicar constantemente chistes en donde se excluye o se ridiculiza a otros grupos, hacer uso de una herramienta poderosa le otorga el derecho a la contraparte de utilizarla de la misma manera.

Y acá llega el análisis de las cosas, procuramos que esa otredad sea políticamente correcta hacia nuestra otredad pero no pretendemos regresarles el reconocimiento.

La enorme responsabilidad que tienen las y los líderes de los diferentes movimientos sociales no se limita a poner en las agendas de lo público la problemática que tratan de solucionar sino a evitar que desde sus propios frentes se cometan los errores que originan la lucha en mención.

Sentirse ofendido por un chiste excluyente va en ambas direcciones y eso lo debemos entender, la sociedad debe ser capaz de reírse de ella misma, no importa si ofende o si alaga, lo importante es ser capaz de entender que esa irrealidad es una posibilidad y que el humos no debe ser políticamente correcto o dejaría de ser chistoso.

Aunque ya hemos dejado claro que algunas bromas y caricaturas pueden ser usadas con fines destructivos su poder llega más lejos de la pretensión misma del creador y se convierten en un divertimento que deberíamos poder disfrutar haciendo uso únicamente de nuestro sentido del humor… y dejando descansar el sentido de la justicia.

Desde mi oscuro Rincón.

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