No se hizo esperar la ofensiva del procurador para oponerse a lo que una valiente juez decidió hacer hace poco: Casar a dos hombres que se aman ente sí.

No me extraña que el retardatario y obtuso señor procurador empiece esta campaña; es su plataforma política oponerse a los avances sociales y acostumbra a justificarlos con mensajes de miedo y de terror.

Uno de los mensajes más fuertes del señor Ordoñez es que el matrimonio entre parejas del mismo sexo va en contravía de la familia tradicional, ante este mensaje las abuelitas se persignan, las madres cabeza de hogar abrazan a sus hijos y uno que otro padre responsable siente que le tiemblan las corvas.

Sin embargo ni la abuelita, la señora o el padre se preguntan a sí mismos ¿en que los afecta directamente que dos hombres, que probablemente no conocen, decidan levarle la contraria a las tendencias sociales y contraer matrimonio?

A mí me preocupan los derechos de los niños, me preocupan tanto que pienso adoptar uno o dos niños (posiblemente niñas) que hombres y mujeres heterosexuales han dejado abandonados ; este es el punto que me sorprende: en lugar de oponerse tan vehementemente a que dos hombres, o mujeres, se amen y unan sus vidas con un vinculo de reconocimiento social el señor procurador y tanto pastor “preocupado” ¿porque no se dedican a educar a sus seguidores en que no abandonen hijos, no sean infieles entre ellos y ellas y sean un ejemplo de la rectitud que tratan de imponer a otros y otras?

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